CASSANDRA PROJECTES ARTÍSTICS

Pavere
de Les Impuxibles
Ficha artística
Dirección artística: Ariadna Peya i Clara Peya (Les Impuxibles) Texto: Elaine Vilar Madruga Dramaturgia: Marc Cartanyà Coreografía: Ariadna Peya Composición musical: Clara Peya Intérpretes: Kiko López, Miquel Fiol, Clara Peya, Yeinner Chicas, Berta Pascual, Betiza Bismark y Magalí Sare Ayudante de dirección: Èlia Farrero Escenografía: Judit Colomer Iluminación: Valentina Azzati Sonido: Carles Bernal Dirección técnica: Mariona Ubia Dirección de producción: Mireia Gràcia Bell-lloch Asesoras de contenidos: Tali Vaimberg, Bernat Castany y Elaine Vilar Internacionalización: DOC Art Project (Àngels Queralt y Borja Sitjà) Distribución: Cassandra Projectes Artístics (Cataluña) y Fran Ávila Distribución (España)
Sinopsis
Nacieron allí. Sus padres nacieron allí y sus abuelos también. Para ellos, el invernadero es el mundo. Un mundo cerrado entre paredes de cristal donde todo está organizado para que nada se descontrole. Nunca han visto el cielo abierto. Nunca han visto el horizonte. Desde pequeños han aprendido a convivir con sus miedos. Cada uno tiene uno, y cada uno sabe cómo cuidarlo. Pero, sobre todo, sabe cómo podarlo. Porque dentro del invernadero hay una regla que está por encima de todas las demás: los miedos deben podarse. Cada día cortan un poco. Una rama que crece demasiado. Una raíz que ocupa demasiado espacio. Un miedo que amenaza con desbordarse. Podar es la manera que han aprendido de mantener el orden, de protegerse, de seguir viviendo dentro de un mundo que conocen. Hasta que un día llega una mujer de fuera. Ella también tiene miedos, pero no sabe podarlos. Cuando tiene miedo, habla de ello. Cuando algo le duele, llora. Cuando algo la asusta, lo mira. Y, en lugar de hacerse pequeña, su miedo empieza a crecer. Crece hasta ocupar el espacio del invernadero. Hasta que ya no se puede contener. Y entonces el techo se rompe. Por primera vez, el exterior entra dentro. Llegan los pájaros. Entra el viento. Entra el cielo. Y con ellos, todo aquello que no pueden controlar. Descubren que más allá del invernadero está el abismo. Pero también hay algo que nunca habían imaginado: la posibilidad de volar...



